ATE reafirmó la lucha por la reapertura de Fanazul

Carpa frente al Congreso nacionalATE reafirmó la lucha por la reapertura de Fanazul

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Así lo indicó el gremio en su conjunto a través de una conferencia de prensa en la que estuvieron presentes los referentes nacional, provincial y de la seccional del sindicato. Destacaron la permanencia en la fábrica para evitar su desaguace y denunciaron la existencia de un negocio detrás del cierre, el cual atenta contra el trabajo, la economía regional y la soberanía

En el marco de una conferencia de prensa realizada en Capital Federal en la carpa levantada por el gremio estatal contra el ajuste, Oscar de Isasi, secretario general de ATE provincia de Buenos Aires, indicó que en “gran parte la minería de la región depende de la fábrica de Azul. Incluso la Armada argentina firmó que es el lugar indicado para destruir material bélico obsoleto por su mano de obra calificada. A su vez, Cerro Largo, el sitio con mayor concentración de dolomita que es clave para la construcción de rutas necesita explosivos. Además, el gobierno dice que la obra vial es fundamental para su gestión, por ende Fanazul plantea soluciones no sólo para los trabajadores sino para el interés provincial y nacional. Por eso sostenemos que tiene que estar abierta y debe tener inversión”.

Por otra parte, indicó que “desde ATE provincia denunciamos que el desmantelamiento de Fanazul encierra un negocio que no quieren decirle a la sociedad. Pero dejamos en claro que la pelea por la fábrica militar y su pleno funcionamiento no tiene que ver con un grupo de nostálgicos, estamos peleando por la permanencia en la apertura de la fábrica por que tiene un rol productivo en la región centro y una función para las fuerzas Armadas”.

Hugo Godoy, secretario general de ATE nacional, destacó que “venimos a informar la bárbara agresión que el gobierno de Mauricio Macri está haciendo al desguazar el Estado. En este caso particular se ha cerrado Fanazul, lo que representa un impacto sobre el 20 por ciento de lo producido por Fabricaciones Militares a nivel nacional y, fundamentalmente, para la economía regional y la industria minera”.

“Luego de puebladas, medidas de fuerza provinciales y nacionales para lograr la reapertura de la fábrica y la reincorporación de los 250 trabajadores. Continuamos la lucha pese a los diversos reclamos que fueron desatendidos, como los realizados ante la gobernadora María Eugenia Vidal debido al impacto negativo que tiene este cierre sobre la provincia de Buenos Aires”, agregó.

Además, destacó que “hemos recurrido a la justicia, a la iglesia -donde intervino el obispo de Azul-, a la vicepresidencia de la nación, a la jefatura de gabinete. De ninguno de los ámbitos tuvimos respuesta y desde Defensa se ordenó el desmantelamiento de la fábrica y frente a ello los trabajadores tomaron la decisión de instalarse en las puertas con un campamento, el cual cuenta con el respaldo del gremio a nivel nacional y cuenta con el acompañamiento de distintas seccionales”.

En tanto, Vanina Zurita, secretaria general de ATE Azul, señaló que “este camino se viene recorriendo hace más de dos años cuando visualizábamos qué iba a pasar con nuestras fábricas. El 28 de diciembre fue cuando se robaron los colectivos, cuando decían que la fábrica era improductiva. Nos decían que había espacio de negociación y diálogo, pero todos los argumentos eran para cerrar la fábrica”.

“Se ha montado una estrategia de desmantelamiento, de desguace. Son tan perversos que a quienes mandan a desmantelar la fábrica son otros compañeros fabriqueros de Córdoba. Obviamente que los trabajadores vamos a resistir. Ayer en el medio de un gran operativo policial, no sólo con la Federal sino también con la policía de la provincia de Buenos Aires, lograron sacar dos camiones. Ahí los compañeros definieron que no entre nadie más para que no se sigan llevando nuestras cosas”, advirtió.

Mientras que Juan Cacace, delegado de Fanazul, manifestó que “el común denominador es un gobierno que no escucha y expulsa trabajadores, con la excusa de que somos improductivos y que cobramos mucho. Hace dos años que venimos resistiendo el vaciamiento, que no nos compran combustible, que no reparan las máquinas ni hacen las paradas habituales para que eso pase”.

“Hablamos de soberanía, de defensa del país. Estos funcionarios no nos van a entender nunca porque piensan con un concepto de empresa. La mentira debería poder ser juzgada en la política y nosotros la entendemos como una inmoralidad, porque a fin de año nos dijeron que iban a reducir Fabricaciones”, concluyó.

También tomó la palabra otro delegado de la planta, Marcelo Laporte, quien destacó que “hace 24 años que estoy en planta y lo peor que vivo en la fábrica lo vivo hace cuatro meses. Lo peor que hay es entrar a la fábrica y ver a mis compañeros afuera. Nosotros decidimos reclamar sin violencia”.

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