Sigue el reclamo por la aparición con vida de Santiago Maldonado

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El gremio provincial instaló en la fachada de su sede de calle 8 entre 55 y 56 una imagen del joven que lleva más de un mes desaparecido, tras reclamar junto a la comunidad mapuche en Cushamen. Familiares, organizaciones sociales y políticas responsabilizan al gobierno y a Gendarmería y exigen la aparición con vida del mismo. El titular de ATE y la CTA Autónoma de la provincia de Buenos Aires, Oscar de Isasi, reiteró que “pretenden disciplinar al pueblo en un intento de acallar sus reclamos”.

Santiago Maldonado es el primer desaparecido del gobierno de Mauricio Macri, sin embargo no se trata de un hecho aislado desde el retorno de la democracia, ya que al de Santiago se le suman otros casos como el de Julio López quien siendo testigo en los juicios por la verdad debió ser protegido por el Estado y hasta el día de hoy permanece desaparecido.

Ambos casos demuestran la necesidad de sanear las fuerzas de seguridad, avanzar hacia una conducción civil de las mismas y promover una formación de futuros uniformados en ámbitos públicos y orientados en la defensa de los derechos humanos.

Oscar de Isasi, consideró que “si uno ve cómo están ligados los genocidios y las desapariciones al intento de implantar modelos económicos de pobreza, el hambre y la desocupación, va a entender que no se trata solamente de mentes perversas que en algún punto hasta pueden gozar de cometer este tipo de atrocidades sino que está dentro de un plan sistemático en el cual la represión, la criminalización y la judicialización de la protesta es un elemento central para imponer un modelo económico”.

En cuanto a la situación de los DDHH, evaluó que “el genocidio del 76, la desaparición de Julio López y la de Santiago Maldonado tiene también su correlato con el bombardeo del 16 de junio 1955 a Plaza de Mayo, donde era necesario frenar el avance del campo popular que había planteado otra distribución de la riqueza, cuando el 52% era para los trabajadores y el 48% para el capital. El poder económico en complicidad con el gobierno militar necesitaba desestructurar un modelo que permitía la ascendente movilidad social”.

“Mantenemos la misma convicción que hace décadas atrás, cuando considerábamos indispensable que para el sostenimiento de un Estado de derecho deben respetarse los derecho humanos y debe tenerse la sensibilidad social suficiente para comprender los problemas de nuestro pueblo y para construir un futuro con justicia social”, destacó de Isasi.

Sin embargo, concluyó que “para ello necesitamos no sólo ser resistentes, sino generar las condiciones y ser capaces de forjar nuestro destino. Cuando podamos gobernar los trabajadores, los que vivimos en los barrios, los que compartimos marchas, los reclamos, las reivindicaciones y los pedidos de equidad, en definitiva, quienes gritamos hace años como hasta ahora Memoria, Verdad y Justicia, recién ahí podremos alcanzar la igualdad en nuestra patria”.

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